Turismo y Entorno Natural
La realización de toda actividad económica implica la utilización de unos recursos y, en consecuencia, el entorno donde ésta se realiza resulta necesariamente afectado. A su vez, cualquier cambio en el entorno del hombre podrá tener un impacto positivo o negativo en su bienestar.
En la actualidad, las principales preocupaciones respecto al medioambiente se centran en los impactos resultantes de la producción de actividades económicas implementadas en aras del desarrollo.
La actividad turística tiene impactos considerables sobre el entorno. Stankovic (1991) afirma que “el turismo es un consumidor específico de recursos naturales, ya que éstos constituyen la base para el desarrollo de la actividad turística”, la preocupación por la situación de algunas áreas turísticas tradicionales, lleva a Krippendorf (1987) a afirmar que “el turismo destruye todo lo que toca”.
Algunos ejemplos son:
- En el Himalaya, la afluencia de visitantes ha dado lugar a la aparición de basureros en campamentos base y ha acelerado el proceso de deforestación al atender las necesidades de los turistas mediante el uso intensivo de leña (calefacción, aseo diario, etc.).
Turismo Sustentable
En el campo del turismo, se introduce el concepto de turismo sustentable, con la pretensión de compatibilizar el desarrollo turístico y la conservación de los recursos utilizados en dicho desarrollo. Se trata de adoptar una visión de la actividad más a largo plazo, centrada en la preservación de aquellos elementos que han favorecido el nacimiento de un destino turístico. La protección del medio ambiente, mediante la conservación de los recursos de los que depende el turismo, puede aportar grandes ventajas a los mercados turísticos: mayor satisfacción de los consumidores, mayores oportunidades de inversiones futuras, un estímulo para el desarrollo económico y una mejora del bienestar de la comunidad receptora. En definitiva, el objetivo que preside la actuación económica –obtener el máximo beneficio– y el objetivo ecológico –guiado por la idea de conservar y hacer un buen uso de los recursos renovables o no renovables– deben verse como objetivos compatibles, intentando resolver las áreas de conflicto que inevitablemente han de surgir.
Impactos medioambientales del turismo
Impactos Negativos
Los resorts de playa, por ejemplo, han creado cinturones urbanos caóticos e interminables a lo largo de zonas costeras, constituyendo auténticas barreras físicas y visuales entre las zonas residenciales y las atracciones principales. El ejemplo de España nos sirve para valorar la magnitud de este fenómeno: el uso turístico-recreativo de la costa catalana representa el 60% de su litoral, el 41% en el caso de Andalucía, el 35% en Baleares y Canarias, mientras que el suelo no urbanizable de la franja costera en la Comunidad Valenciana es sólo el 13,5% del total (Vera y Marchena, 1996).
Por otra parte, la congestión del tráfico por la creciente utilización del automóvil en algunos destinos masificados o saturados (tanto en playas como en zonas de montaña), afecta a la calidad del entorno residencial y natural. La contaminación acústica y la polución del aire serán mayores en aquellos destinos donde predominen las construcciones verticales con elevadas alturas, que permiten acoger un alto número de visitantes en espacios geográficos de dimensiones reducidas.
Por último, debe ser mencionada la competencia que se establece entre el turismo y otras actividades económicas. Así, por ejemplo, la demanda de suelo para actividades turísticas, sustrae suelo para el desarrollo de otras actividades, como por ejemplo la agricultura; la construcción de una carretera o un aeropuerto afectarán al hábitat del entorno. Otro ejemplo es la utilización del agua, que en algunas zonas constituye un recurso escaso. Las necesidades de agua para atender las necesidades de los visitantes de algunos resorts y algunas actividades deportivas –el golf– pueden afectar al desarrollo agrícola y al equilibrio ecológico de la zona.
Impactos Positivos
Las situaciones
de crisis y estrés de un destino han dado lugar a la aprobación de medidas de
conservación y mejora de la calidad ambiental. Puesto que un entorno bien
preservado tiene un valor real para la actividad turística y, por tanto, para
la economía local y nacional, el turismo puede contribuir a revalorizar el
entorno natural de una zona.
Uno de los ejemplos
más conocidos es la creación de figuras como los parques naturales, que
tienen como finalidad proteger la flora y fauna autóctona y los espacios de
gran belleza paisajística. En algunos países africanos constituye un
instrumento de primer orden de cara a preservar las especies animales en
peligro de extinción. La restauración y preservación de edificios y lugares
históricos también está estrechamente relacionada con la actividad
turística.
- El Parque Kruger
La aplicación del programa Banderas Azules de la Unión Europea ha respaldado el establecimiento de estándares de calidad en zonas turísticas de playa y ha favorecido la apreciación y toma de conciencia de la importancia que tienen los recursos ambientales en la experiencia turística. Este programa ha sentado un precedente para el desarrollo de estándares de calidad ambiental y ha permitido promocionar ciertas zonas costeras. Aqui un video:
Planificación
turística: Integración de los aspectos sociales, económicos y Medioambientales
El
turismo es una actividad muy compleja, no sólo por el número de agentes
implicados (empresarios, visitantes, población residente, Administración), sino
también, por los efectos que tiene sobre el entorno social y natural, y sobre
otras actividades. Por ello, es necesario que su desarrollo se lleve a cabo de
la manera más ordenada posible, intentando reducir todos aquellos impactos que
pueden repercutir negativamente en el mismo. La planificación turística tiene
como finalidad definir los objetivos de desarrollo de esta actividad, indicando
los medios para llevarlo a cabo, intentando maximizar los beneficios
económicos, sociales y culturales, y buscando alcanzar un equilibrio estable
entre la oferta y la demanda turística (Morucci, 1991).
La
planificación turística puede llevarse a cabo a nivel local, regional, nacional
o supranacional. En las economías mixtas, donde el peso del sector público es
importante, se diseñan grandes líneas de actuación permitiendo que los agentes
privados puedan sumarse a ellas voluntariamente e implicarse directamente en el
cumplimiento del plan elaborado.
Con
relación a los impactos del turismo sobre el entorno medioambiental, la
planificación debe avanzar hacia la integración del concepto de desarrollo
sustentable.
El
proceso de planificación tiene varias etapas que parten desde una definición de
los objetivos, hasta el establecimiento de los medios para conseguirlos.
Según
Getz se los puede distinguir en tres etapas fundamentales:
- Formulación de un modelo de priorización de objetivos. Esta fase exige analizar la situación e identificar los problemas, señalando los objetivos que se quieren alcanzar. La planificación debe asegurar que los objetivos perseguidos por las autoridades locales, la población receptora, las empresas y los visitantes, puedan ser alcanzados en armonía. Puesto que el principal objetivo debe ser maximizar la contribución del turismo al bienestar humano, el proceso de planificación debe realizarse contando con la cooperación de todos los agentes implicados en la actividad, especialmente la población receptora que, si bien se beneficia del desarrollo de la actividad, también sufre un elevado coste (pérdida de valores culturales, segregación, etc).
- Evaluación de las estrategias. Existen diferentes formas de intervenir en un espacio económico que pueden plasmarse en diferentes programas de actuación. En esta fase han de valorarse las opciones posibles para alcanzar los objetivos marcados, eligiendo la alternativa mejor. En efecto, es indispensable seleccionar la opción óptima en términos de maximización de beneficios y bienestar para el área y los residentes. Para ello pueden utilizarse técnicas como el análisis coste-beneficio o el análisis de percepción.
- Selección de procedimientos. Por último, se debe proceder a la elaboración del contenido de los programas de actuación, asignando los recursos necesarios para llevarlos a cabo. Como se sabe, los recursos son escasos y limitados. Por ello, su utilización para el desarrollo de una actividad concreta implica el sacrificio de otras posibilidades; es decir, existe un coste de oportunidad. En esta etapa hay que estudiar y decidir qué instrumentos son los más adecuados para conseguir los objetivos marcados y desarrollar los programas propuestos (cambios legislativos, inversiones públicas, incentivos fiscales, subvenciones, planes de formación, programas de concienciación, etc.), comprometiendo recursos y actuaciones y determinando el grado de participación del sector privado y de la población.
Videos
Complementarios de los Impactos Medioambientales del Turismo...
- Principales Impactos Ambientales en Ecuador
- Turismo y Medio Ambiente
BURTON, T., (1970): Recreation Research and Planning, George
Allen and Unwin Ltd., London.
BUTLER, R., (1989): «Alternative Tourism: Pious Hope or Trojan
Horse?», World Leisure and Recreation, Vol. 31 (4), pp. 9-17.
COHEN, E., (1987): «Alternative Tourism. A Critique», Tourism and
Recreation Research, Vol 12(2), pp. 13-18.
COOPER, C., FLETCHER, J., GILBERT, D. and WANHILL, S.,
(1993): Tourism. Principles and Practice, Pitman, Great Britain.
CROALL, J., (1995): Preserve or Destroy.
FAYOS -SOLA, E., (1989): «Medio Ambiente y Nuevas Demandas en
el Marketing Turístico de la Comunidad Valenciana», Papers de
Turisme, (1), pp. 90-114.
FERNANDEZ FUSTER, L., (1991): Historia General del Turismo de
Masas, Alianza Editorial, S.A., Madrid.
GETZ, D., (1983): «Capacity to absorb Tourism - Concepts and
Implications for Strategic Planning», Annals of Tourism Research,Vol. 10.
GOODALL, B., (1992): «Environmental Auditing for Tourism», in
Cooper, C. and Lockwood, A., (eds), Progress in Tourism, Recreation and
Hospitality Management, Vol. 4, Belhaven Press, London, pp. 60-74.
INSKEEP, E., (1991): Tourism Planning: An Integrated and
Sustainable Development Approach, New York, Van Nostrand.
KRIPPENDORF, J., (1987): The Holiday Makers: Understanding the
Impact of Leisure and Travel, Heinemann, London.
LEA, J., (1991): Tourism and Development in the Third World,
Routledge, London.
LEDGERWOOD, G., STREET, E. and THERIVEL, R., (1992): The
Environmental Audit and Business Strategy: A Total Quality Approach,
Financial Times, Pitman Publishing, Great Britain.
LENO CERRO, F., (1993): Técnicas de Evaluación del Potencial
Turístico, Serie Libros sobre Turismo N.2, Ministerio de Industria,
Comercio y Turismo, Madrid.
MATHIESON, A. and WALL, G., (1982): Tourism: Economic,
Physical and Social Impacts, Longman, London.
MORUCCI, B., (1991): Politique touristique, OMT, Madrid.
ROMERIL, M., (1989): «Tourism: The Environmental Dimension»,
Progress in Tourism, Recreation and Hospitality Management, Vol.1,
pp. 101-113.
SINGH, T.V., (1991): «The Development of Tourism in the Mountain
Environment: The Problem of Sustainability», Tourism Recreation
Research, Vol. 16 (2), pp. 3-12.
VERA, F. Y MARCHENA, M., (1996): «El Modelo Turístico Español:
Perspectiva Económica y Territorial» en Pedreño, A. y Monfort, V.M.
(1996): Introducción a la Economía del Turismo en España, Editorial
Cívitas, Madrid.
WTO, (1983a): Workshop on Environmental Aspects of Tourism: Joint
UNEP and WTO Meeting, Madrid, 5-8 July.
WTO, (1983b): «Study of Tourism’s Contribution to Protecting the
Environment», Madrid.